Florecilla del carmelo

La llamaban florecilla del Carmelo, 

la pequeña florecilla de Lisieux,

por su gracia, su encanto y su dulzura,

su bondad e infantil sencillez.


La llamaban flor y ella lo sabía,

y en las flores encontraba su placer,

deshojando a su Cristo blancos pétalos:

consagrarle su vida y su ser.


Por favor, oh Teresita fiel, 

cumple pronto tus promesas

de pasar tu cielo haciendo el bien

a la tierra que en ti tiene fe.


Flor graciosa del Carmelo, Teresita,

una senda florecida descubrió:

un camino de infancia y de sonrisa,

que conduce a los brazos de Dios.


Y al marcharse a los cielos, la santita

prometió a la tierra hacer caer

una lluvia de rosas celestiales,

para hacer a los hombres el bien.

https://www.youtube.com/watch?v=Y0y6a9jCv8M
Nulo